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Artículo: En Montería, aseguran autoridades, hay una estricta vigilancia a los constructores

Con el desplome de una torre de 22 pisos en un exclusivo sector de Medellín, surgen interrogantes en el país sobre la eficiencia de la vigilancia a las construcciones. En Montería se han presentado desplomes, sin embargo, la Alcaldía asegura que está haciendo todos los controles del caso.


Por: Pompilio Peña Montoya
@pompiliooo
pompiliooo@gmail.com

Eltrágico episodio de la caída de una torre de 22 pisos en Medellín, ha encen­dido las alarmas de vigilancia y control entre los constructores de todo el país. De hecho, el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, anunció que se creará la Superintendencia Delegada para el Consumidor Inmobiliario, adscrita a la Superintendencia de Industria y Comercio, que buscará proteger a los compradores de vivienda.

Y es que en Montería se han presentado casos de desplome, por fortuna sin ocasio­nar muertes.

Edificio Space en el barrio El Poblado de Medellín.












El viernes 11 de octubre, expertos del Departamento de Gestión del Riesgo de la capital paisa, estuvieron en la torre del conjunto Space, para atender el llamado de sus residentes, quienes veían con es­panto cómo las columnas de su edificio se rompían. El riesgo de colapso se hizo inmi­nente. Se ordenó evacuar el edificio a las más de 20 familias que hasta el momento lo ocupaban. Ese mismo día, en la noche, el diseñador estructural de la obra y asesor de la constructora CDO (responsable del levantamiento de los apartamentos de lujo), Jorge Aristizábal Ochoa, afirmó ante las cámaras que la medida había sido absurda, que las familias podían regresar.

Columna agrietada de la torre 6 del Space.
Un día después, el sábado, a las 7:00 p.m., la torre 6 del conjunto Space se desplo­mó. Hasta hoy han rescatado una víctima mortal, y quedan 10 desaparecidos bajo los escombros y cientos de familias cuyo patrimonio se hizo trizas.

Por fortuna, en Montería no se ha pre­sentado un caso remotamente parecido al de Medellín. Sin embargo, la administración local tiene las alarmas encendidas, ya que la capital cordobesa es una ciudad que pre­senta mucho crecimiento y hoy se levantan más de 20 edificaciones mayores de diez pisos, casi todas en barrios del norte, y está en trámite el permiso para la construcción de un edificio de 25 pisos.

Carlos Montoya B.
Según el secretario de Planeación mu­nicipal, Carlos Montoya Baquero, hace tres semanas fueron selladas 33 obras debido a que no tenían licencia, porque estas en ningún momento habían sido revisadas por un ingeniero estructural, quien es final­mente el que avala y garantiza que la edifi­cación no se vendrá abajo. Este concepto, en principio, deben darlo los peritos de las curadurías urbanas. La vigilancia posterior a esta revisión debe hacerla la Secretaria de Planeación.

Ante el trágico hecho del edificio Space, en Medellín, el Gobierno se quiere blindar. Por lo que Felipe Henao añadió que “esta nueva superintendencia también vigilará a los curadores con el fin de investigar quejas y reclamos que se presenten sobre estos entes. Los curadores, a su vez, deberán enviar informes periódicos a este superintendencia”, recalcó.

¿Y qué pasa con los daños en estructu­ras causados por construcciones aledañas? Muchos monterianos se lo preguntan. Lo cierto es que ellos están en todo su derecho, como lo manifiesta el jefe de la cartera de Planeación, de denunciar la irregularidad. "La gente no debe quedarse callada, puede denunciar su caso ante esta Secretaría. Además hay que aclarar que las construc­toras de las edificaciones que afecten a estructuras vecinas, tienen la responsabilidad de reparar los daños", afirmó Montoya Baquero.

El puente está quebrado

Dos son los casos más notorios de estructuras colapsadas en Montería en los últimos cinco años. El primero se dio el 10 de marzo de 2009, en el barrio La Granja, en la diagonal 5 con transversal 4. El hecho ocurrió a las 9:00 a. m., cuando 31 obreros trabajaban en el vaciado del segundo nivel de una edificación. Por for­tuna nadie murió, aunque sí hubo varios heridos. Según narran los sobrevivientes, el colapso fue tan sorpresivo que no tu­vieron tiempo de escapar. Sintieron que el piso tembló con fuerza. Unos quedaron atrapados entre cemento fresco, otros entre columnas, vigas y varillas, y otros más lograron colgarse de la estructura que quedó en pie.

Y en este caso, ¿qué paso con la vigi­lancia? ¿La Curaduría había hecho bien su trabajo? Dos días después del derrumbe y tras una investigación, la secretaria de Planeación de aquel entonces, Mónica Seve­riche Núñez, manifestó que la construcción tenía sus papeles en regla, y que la caída de la misma obedeció a un mal procedimien­to constructivo, por circunstancias de un inadecuado armado.

El segundo caso más recordado ocurrió el 10 de abril de este año (foto arriba). Se fue al piso parte del proyecto urbanístico Torres de Castilla, en el exclusivo barrio La Castellana, a eso de las 10:00 a.m., cuando obreros se disponían a vaciar la placa para el segundo piso. En este caso tampoco hubo víctimas mortales, pero sí cuatro obreros lesionados. Según un vocero de la construc­tora, la caída se debió a que uno de los an­damios se rodó. La investigación arrojó que la constructora tenía los papeles en regla.

¿Existe hoy una edificación en Montería que esté a punto de desplomarse? Según Carlos Montoya, no. "Pero nos inquieta —dice— una casa en la calles 29 y 30 con carrera 8, de evidente estructura frágil, cuyo propietario se ha valido de todas las argucias jurídicas para que los ingenieros de la administración no entren a revisar su casa, que podría presentar vicios de construcción". Lo peor del caso es que esta casa de cuatro pisos está junto a un jardín infantil.
Esta es la edificación que preocupa a vecinos, en las calles 30 y 29 con carrera 8. En la foto se aprecia como el techo de la edificación se está cayendo a pedazos.
Lo peor de este caso es que el dueño del inmueble de cuatro pisos, el abogado Óscar Jiménez Ensuncho, nunca sacó una licencia de construcción para levantar esta estructura, según Montoya Baquero. ¿Y la vigilancia por parte de la Alcaldía? Según Planeación, esta edificación tiene más de cinco años, y en Administraciones pasadas no se le hizo una correcta vigilancia. “Para entrar a la casa, nos va a tocar poner el caso ante un juez de la república, porque el dueño no hace otra más de poner trabas jurídicas”, dijo, y añadió que “lo que más nos preocupa es el jardín infantil que opera al lado".

Columnas del Coliseo Happy Lora, que serán revestidas.
Según Emiro Valverde Espeleta, pre­sidente de la Sociedad Cordobesa de In­genieros, existen dos casos históricos en Montería en donde una estructura tuvo que ser reforzada para evitar su colapso. El edificio en donde funcionan los juzgados presentó en sus inicios una deficiencia en una de sus columnas principales, que de no ser corregida, amenazaría toda la es­tructura. El segundo caso es más reciente. Se trata de la estructura del Coliseo "Mi­guel Happy Lora", cuyas columnas están siendo reforzadas para que soporte las nuevas paredes y el nuevo techo.

De quién es la responsabilidad
Valverde Espeleta asegura que levantar una edificación conlleva muchas respon­sabilidades, no solo para el arquitecto que diseña, sino también para los ingenieros que hacen todos los respectivos estudios de estructura y suelo.

En primer lugar, es la Curaduría la en­tidad encargada de otorgar la licencia de construcción luego de estudiar los planos y demás documentos requeridos. Luego, esta entidad remite su concepto a la Secre­taría de Planeación municipal, en donde terminarán dando o no el visto bueno a la futura obra, que debe estar, entre otras cosas, acorde a lo contemplado en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

"De allí en adelante, es Planeación la que debe encargarse de realizar la vigi­lancia de las obras, además de que debe comprobar que los constructores se están ciñendo a los planos presentados en la Cu­raduría", aseguró Valverde Espeleta, quien añadió que en caso de incurrir en una modificación, esta debe ser sancionada.

Por su parte, Lila María Esquivel Rubio, curadora urbana segunda de Montería, manifiesta que su responsabilidad es gran­de, por ello al momento de revisar con su equipo de trabajo los planos de una futura obra, lo hace con sumo cuidado.

"Es normal que nosotros continuamente estemos devolviendo planos, porque pue­den estar violando alguna norma de arqui­tectura, de normatividad urbana y jurídica e incluso estructural", comenta la curadora, quien aclaró que el permiso para una cons­trucción lo otorga finalmente la Secretaría de Planeación basándose en el POT.

El Ministro de Vivienda explicó también que se eliminarán todas las excepciones que permiten que los municipios y curadores autoricen a los constructores para que se controlen a sí mismos en la supervisión de las obras. “Se exigirá una supervisión independiente del constructor y administración municipal, que garantice la revisión de planos, la calidad de materiales y la ejecución de las obras, con reportes para que las entidades competentes tomen medidas para las sanciones, si es del caso”, aseguró.

Ahora que los monterianos vemos cre­cer la ciudad hacia arriba, con grandes edificios, lo único que esperamos es que estas edificaciones no solo estén debida­mente autorizadas y bien construidas, sino, también, vigiladas, para que no ocurra una tragedia como en el barrio El Poblado de Medellín, donde hoy buscan responsables.

Publicado en El Meridiano de Córdoba. Día 7 el día 20 de octubre de 2013.
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