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Entrevista: "En el posconflicto podría darse un cóctel explosivo", Frédéric Massé.

Por Pompilio Peña Montoya
pompiliooo@gmail.com
@pompiliooo

Frédéric Massé lleva 16 años en Colombia y hoy es co-director del Centro de Investigaciones y Proyectos Especiales de la Universidad Externado de Colombia. Massé estuvo en la UPB dando una charla sobre el proceso de paz en Colombia. Es colaborador en los principales medios de comunicación de país y allí expone sus agudos puntos de vista sobre los diferentes rostros del conflicto en Colombia.

Para Massé, el conflicto de Colombia es uno de los más complicados que existen en el mundo y debe ser afrontado con total seriedad y con completo compromiso entre las partes si quieren llegar a la paz, esto a propósito de los diálogos que hoy se están dando en La Habana con la guerrilla de las Farc. De no darse esto, el escenario que pronostica Massé pinta graves consecuencias para el país.

¿Es posible que se firme la paz con las Farc?
Sí creo que se va a firmar un acuerdo de paz. La incógnita es qué tipo de paz se va a firmar. El caso es que se va a firmar porque el proceso va bastante avanzado. Existe el riesgo de que el acuerdo no sea tan profundo como algunos sectores lo quisieran. Si el acuerdo está demasiado a favor de la guerrilla va haber un sector que lo rechazará. Hay que sumar algo: no sabemos a ciencia cierta cuáles son los puntos inamovibles de las partes. Conocemos sus discursos, nada más.

¿Y cuáles podrían ser los inamovibles de las Farc?
No estoy seguro. Pero, por ejemplo, en el tema de reservas campesinas, concentración de la tierra y extranjerización de esta, todavía no hay acuerdo. El segundo tema podría ser la participación política y la constituyente, la manera de refrendar posibles acuerdos. En esto no sabemos si hay acuerdo. En estos temas las partes deben ceder terreno.

Lo otro es que, por nivel de calendario, el próximo año, antes de las elecciones, es probable que tengamos un preacuerdo, uno en el que aún no va haber acuerdos totales.

En este sentido, creo lo que dice el Alto Comisionado para la Paz, que llegamos a un momento crítico, no porque el proceso vaya mal, sino porque ya es hora de que las partes se pongan de acuerdo en algo. 

¿Es buena idea que los jefes de algunos partidos políticos viajen a La Habana? Algunos podrían empantanar los diálogos.
Yo creo que puede ser buena si tienen un propósito específico. Porque si es para mostrarse o hacer politiquería está mal. 

¿Si Santos no es reelegido, el proceso de paz se terminaría?
No lo creo así por el simple hecho de que ya está muy adelantado. El próximo presidente no va a echar por la ventana lo que se ha hecho y va a querer firmar la paz, para figurar como el presidente que la firmó, y esto, así sea un candidato uribista. Tampoco creo lo que dice la guerrilla, que si no es con Santos entonces no firman la paz.

¿Cree conveniente que las Farc entren a la política?
Estoy a favor de que las Farc tengan la posibilidad de entrar en política. Para ello debe haber verdad, justicia y reparación. Entonces las Farc deben decir al menos parte de la verdad; que haya procesos judiciales y condenas si se requieren y que se cumplan. Puede que haya rebaja de penas o penas alternativas, pero se deben de cumplir y ojalá sea en la cárcel. Después de ello no veo por qué ellos no puedan presentarse a elecciones populares. Ya será el pueblo, sabiendo lo que estos señores han hecho, el que opte por elegirlos o no.
Con esto quiero decir que no creo que las Farc vayan a ser una fuerza tan importante en la política, así los ubiquen en curules excepcionales. Ahora, hay partidos de izquierda, y estoy seguro de que estos son a los que menos les interesa que las Farc entren en política. 

¿No cree que la actitud beligerante de Álvaro Uribe está envenenando el proceso de paz?
En ese sentido estoy en desacuerdo con lo que piensa el Gobierno. Creo que Uribe tiene todo el derecho de criticar. Y si lo que dice corresponde a una táctica politiquera o a convicciones personales con su relación con Santos, es cosa de él. Pero no seamos ingenuos, estamos en política y esta nunca es totalmente limpia. También creo que Uribe tiene algunas convicciones que hay que respetar aunque no necesariamente uno las comparta.

Aquí en Córdoba hay un grave problema con las llamadas bacrim. Si se firma la paz, ¿qué pasaría con ellas?
Un acuerdo con la guerrilla no significa el fin de la guerra en este país, entre otras cosas porque el Gobierno por muchos años no consideró a las bacrim como integrantes del conflicto armado interno. Sabemos también que si las Farc se desmovilizan, va a haber un porcentaje de hombres que va a entrar a las filas de las bacrim.

Ahora sabemos que en el sur de Córdoba ya existe una alianza entre estos dos grupos y que podría fortalecerse con el tiempo. El riesgo es que una vez se firme un acuerdo de paz, los actores bajen la guardia. Es como el caso de los paramilitares. Estos se desmovilizaron y el Gobierno no atacó rápido el surgimiento de las bacrim. Y esto se dio porque políticamente era inapropiado. Entonces se potencializó la corrupción. Para nadie es un secreto que ellos manejan gran parte de la maquinaria política y económica de este departamento, y parte del país. 

Por cierto, qué le hace más daño a Colombia, ¿la corrupción en el gobierno y las entidades o los grupos al margen de la ley?
Cada mal hace daño a su modo. La corrupción existe incluso en países en donde no hay conflicto interno. Lo peligroso es la combinación de ambos males, con concordancia y dinámicas mafiosas, con actores que han adquirido una capacidad militar grande. Todo esto es un cóctel explosivo, y este podría darse en un escenario posconflicto. 

Publicado en El Meridiano de Córdoba domingo 22 de septiembre de 2013. Pág. 2D.


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