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Entrevista: Los transportadores de Córdoba afirman que las bahías ilegales son un problema de todos



 
 Foto:La Asociación de Transportadores de Empresarios de Córdoba, Etrans: Gabriel Jiménez de Sotracor; Huber González de Transportes González; Juan Zoto de Brasial, Unitraco y Ochoa; Milton Ramos de transportes de Uraba; Ángela Hernández de Tucurá y Manuel Mejía de Montra; Gladis Pestrus de Cotrasinú. 

Por Pompilio Peña Montoya
pompiliooo@gmail.com
@pompiliooo

Montería. El gremio de transportadores de Córdoba conoce muy bien la naturaleza de las bahías ilegales de la ciudad, y reconocen que las utilizan a pesar de que la ley se los prohíbe. Sin embargo, también tienen sus argumentos para señalar algunas falencias del transporte. Por ello hacen un examen de la situación y proponen ideas para ir contrarrestando esta problemática, donde el transporte ilegal es la piedra en el zapato, como los ‘revoleadores’ y las empresas de trasporte no certificadas, a las cuales las autoridades, afirman los transportadores, no vigila con rigor, mientras la Alcaldía se pronuncia tímidamente al respecto.

Desde que se inauguró la Terminal de Trasporte de Montería en mayo de 2008, las empresas legales se vieron ante necesidad de detenerse en sitios estratégicos para dejar y subir pasajeros, ya que un grueso de la población no iba hasta el acopio principal a pesar de estar ubicado en la diagonal que une las dos vías de más flujo de la ciudad, como son la vía de ingreso del interior del país, y la conexión con la zona norte y oeste. La razón: no hay un servicio urbano eficiente que lleve hasta la Terminal a la gente. Los ilegales conocen muy bien este fenómeno, y desde el principio supieron cómo sacarle provecho.

Gabriel Jiménez Lugo, gerente de Sotracor y representante de los transportadores, habló con EL MERIDIANO de Córdoba y expuso sus ideas sobre una problemática de nunca acabar:

¿Qué es lo que a su parecer sucede con las terminales satélites?
Las bahías nacen de una necesidad por parte del usuario. Lo que pasa es que la ciudad posee una Terminal que no tiene rutas que la conecten con el centro, a donde llegan de los municipios más de 10 mil personas diarias. Hay dos rutas, sí, una que va al kilómetro 15 vía Planeta y otra a la terminal aérea, pero el punto es que no van al centro, donde está todo. La gente necesita bajarse antes para tomar un bus hacia allá, y no un taxi desde la Terminal que le cobre 5 mil pesos. Y si no los dejamos en las bahías la gente pierde y nosotros también.

¿No recogen suficientes pasajeros en la Terminal?
No, nunca, de hecho estamos arruinados. Nos quitaron el servicio urbano porque hay 12 mil mototaxistas ilegales cuya vigilancia es mínima, que a su vez perjudicaron a los taxistas, y estos a su vez nos perjudican a nosotros, porque están realizando viajes intermunicipales que las autoridades no controlan. Esto es un círculo vicioso.
Los transportadores no pueden sostenerse si la gente no llega a la Terminal, como está pasando. Y si nosotros no los recogemos donde a ellos les queda más fácil, porque también falta cultura ciudadana, entonces lo harán los ilegales, es decir, aquellos que no pagan impuestos ni están afiliados a nada. Y para ellos, la verdad, la vigilancia es poca. Sabemos, por ejemplo, que hay taxis que hacen hasta tres viajes diarios a municipios, sin que la respectiva planilla que se les entrega sea revisada.
 
Lo peor es que a nosotros nos ponen comparendos porque somos los vigilados, pero los ilegales y los mototaxistas están todo el tiempo campantes.

¿Ustedes proponen bahías para recoger pasajeros?
Sí. Creemos que se pueden legalizar algunas bahías, para comodidad de la gente. Y se deben estudiar rutas que alimenten la Terminal.

Claro. Una debería estar en la Villa Olímpica y una más en la Universidad de Córdoba. Vía Planeta la terminal satélite estaría a la altura del CAI de la Policía. Y vía Arboletes debería haber otra.

También creemos los transportadores que de la calle 21 a la 41 y de la carrera 1 a la 12, no debe existir ninguna empresa de trasporte, porque el Mercadito del Sur es el único central de abasto que tiene, y allá debe de estar todo el servicio mixto, no en el centro. Es verdad que nosotros tenemos unos paraderos veredales en esta zona, pero si nosotros nos vamos, todos se deben ir, como es debido, por supuesto.

Entonces lo que hay es una guerra del centavo.
Sí, una guerra del centavo. De hechos sabemos que los ilegales cobran más barato que nosotros, porque no pagan impuestos. Por ello, cuando haya una ruta que conecte a la Terminal con el centro y los puntos que anteriormente cité, debe emprenderse una pedagogía ciudadana. Y, por ahí derecho, terminamos con los revoleadores y los ilegales.

Hay algo más. La alcaldía, hace unos años, nos prometió seis policía adscritos a la Terminal para defender los intereses de los legales, pero nada.

La gravedad de la situación se puede aprecias en la Terminal, cada vez hay más locales desocupados, porque la gente no llega y a nadie le interesa tener un negocio allá.

¿Están en contra de la Terminal que los vigila?
Claro que no. Queremos la Terminal, y estamos uniéndonos en una gran asociación para salvarla. Pero hay que legalizar algunas paradas, de hecho porque en todas las ciudades del país existen, en Cartagena, en Barranquilla, en Medellín, en Bogotá, etc.

¿Qué les dice la Alcaldía?
El Alcalde nos prometió que en dos semanas iba a colocar una ruta que vaya del centro a la Terminal. Esperamos que cumpla porque sería un gran paso para ir terminando con la informalidad.

Publicado en Meridiano de Córdoba, 11 de octubre de 2012, pág 6A.
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