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Artículo: Verlas o no verlas, he ahí la cuestión


A propósito del malestar que algunas personas manifiestan con respecto a las series violentas, El Observador consultó la opinión de algunos actores sobre el tema.

Por: Pompilio Peña Montoya
pompiliooo@gmail.com


En lo que va del año, una ola de críticas ha estado chocando contra aquellas series de tv. cuyas temáticas giran en torno al narcotráfico, el sicariato, y, en general, la violencia. Unos dicen que están cansados de las novelas y películas en las que se pa¬reciera elaborar apologías de la cultura mafiosa.

Otros aseguran que lo que está pasando es una degradación. Los canales están perdiendo su responsabilidad social, mostrando un mundo vulgar, en aras del mezquino objetivo de enriquecer sus arcas aprovechando el rating que estas producciones provocan. 

Pero está la contraparte que asegura que es necesario seguir elaborando esta clase de producciones, ya que representan la realidad colombiana, una realidad que se necesita comprender. 

Opiniones divididas
Los actores también tienen su opinión al respecto. Según Andrés Parra, experimentado actor, quien hace de ‘Anestesia’ en el ‘Cartel de los sapos’, producción del Canal Ca¬racol, esta clase de series son necesarias.


“La ‘narconovela’ es una moda reciente, no lleva más de tres años y lentamente está siendo reemplazada por un nuevo género, ¡las biografías! Pero obviamente las series que despiertan pasiones por sus héroes caídos, esa pornomiseria que ha estado tan de moda en otros tiempos, ahora tiene mucho apogeo”, afirma Parra quien tuvo la oportunidad de participar en la película ‘Perro come perro’.

Así mismo, asegura que “el cine tiene que hablar de realidades, y las series también, unas serán más serias y otras más divertidas, pero tenemos que hablarlo, entenderlo, enfrentarlo y reflexionar sobre ese asunto”.

Lo mismo opina Alejandro Martínez, quien hace del ‘Cazanarcos’ en el ‘Cartel II’. Según él, el narcotráfico está pasando, existe y ha alcanzado a impregnar casi todos los escenarios del país: la política, el deporte, la economía, la farándula, y por lo mismo es una realidad que hay que contar.

“Yo creo que aún hay cosas que narrar que sucedieron. Por supuesto son cosas horrendas. Así como por muchos años la dictadura militar en Chile generó muchas pelícu¬las, nosotros estamos en el mismo proceso. Necesitamos exorcizarnos de eso. Si las historias están allí, no veo por qué no podemos afrontarlas”, comenta Alejandro Martínez, quien participó en una de las primeras series que tocaron el tema del narcotráfico en el país, ‘La saga, negocio de familia’.

No más
Una opinión distinta tiene el veterano actor Carlos Muñoz. “La tv. Está en continuo cambio, lo que pasa es que en Colombia somos excesivos en nuestras manifestaciones, y cuando se descubre un filón todo el mundo quiere tirar hacia allá; no es que agoten el tema, es que se asfixia a la gente”, dice Muñoz, quien en la actualidad hace parte del elenco de ‘Chepe fortuna’, como Jeremías Cabrales, el abuelo de la protagonista Niña Cabrales.

Según Muñoz, la mayoría de la gente está cansada ya de esta clase de series. “Todo el día se está escuchando malas noticias y cuando las personas llegan a sus casas y encuentran series de este tipo, terminan muy mal el día. Es por ello que ‘Chepe’ ha tenido gran acogida y está marcando rating en la tv., ahora se acuestan con una sonrisa y no pensando en antivalores, narcos, mujeres abusadas, sicarios, drogas, sangre, en fin.

Otra cosa es que no se cuida el lenguaje. Muchos niños y jóvenes ven estas series y se graban las palabras y las repiten en el colegio. El cine es optativo, es la ventaja, quienes son padres no van a llevar a sus hijos a ver películas soeces”, concluye Carlos Muñoz.
En lo que sí están de acuerdo estos tres actores es que estas producciones están muy bien hechas, con actores y guiones que llaman mucho su atención. 

Su rating, según ellos, es producto de la curiosidad que genera este mundo de violencia, opulencia y venganza. 

Así mismo, aseguran que esta clase de temáticas en el cine van mucho más allá. “El solo guión puede llegar a demorar años en escribirse. Se necesita una investigación para que el resultado sea excelente. Las películas tienen la capacidad de cuestionar al espectador con respecto a ese aberrante mundo que encierra la violencia”, afirma Alejandro Martínez.
En cuanto a si estas producciones dañan la imagen del país en el exterior Andrés Parra opina que, “espero que no menos que la “fama” de Pablo Escobar y su legado y las farc, y los falsos positivos, y el desplazamiento forzoso, y las masacres y los paramilitares y los índices de pobreza y la imponente corrupción y las gigantescas fosas comu¬nes que tímidamente se han ido revelando”.

‘Pan y circo’
Según el crítico de cine Oswaldo Osorio, hay que hacer una dis¬tinción enorme entre el cine y las series de tv. Este último lo que hace es explotar un tema: toma los elementos más llamativos y los trata con sensacionalismo, dándoles, en ocasiones, “pan y circo” al televidente. El cine, por el contrario, reflexiona y hace pensar. “En el cine los malos no son héroes, sino antihéroes”, comenta. 

Según Oswaldo, lo paradójico del asunto es que la gente que se queja es la que le da en últimas el rating no sólo a las series sino a los filmes. “Las películas llevan más de perder porque éstas son más directas y hacen pensar seriamente sobre lo que está pasando a su alrededor, en su ciudad. La tele caricaturiza y crea arquetipos que sólo son espectáculo”, afirma.

Publicado: 21 de octubre de 2010, periódico El Observador, Medellín.
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