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Artículo: ¿La Internet entorpece? Los riesgos de la web en nuestro cerebro


Muchos se preguntarán si navegar bastante tiempo en la Internet puede disminuir la capacidad intelectual. Frente al tema existen teóricos y estudiosos que tienen opiniones diferentes.


Por: Pompilio Peña Montoya



Para muchos la Internet es el mejor invento del siglo pasado. El hecho de tener al alcance de un ‘clic’ casi cualquier tipo de información que pudo haber llevado meses hallar en varios centros de documentación, es realizar un sueño que sólo existía en la imaginación de unos pocos. El escritor argentino Jorge Luis Borges, por ejemplo, imaginó en un cuento la idea de un universo compuesto de una biblioteca con todos los libros posibles, arbitrariamente ordenados y preexistentes al hombre, una biblioteca donde se pudiera encontrar absolutamente todo.

Hoy muchas personas no pueden vivir sin conectarse a la Red, por lo menos un par de minu-tos para revisar el correo electrónico, buscar una información o ver lo último que ha pasado en la red social.


Por supuesto, por el impacto que ha significado su aparición, la Red ya ha sido objeto de múltiples estudios. Unos halagan lo que representa y otros critican la basura que contiene.

A mediados de este año el investigador estadounidense Nicholas Carr, publicó un libro llamado ‘The Shallows’, que ha causado gran polémica y dividió opiniones con respecto al efecto pernicioso o no del uso de esta herramienta.

Una de las conclusiones a las que llegó Carr, fue que las personas, gracias a la Internet, han au¬mentado su capacidad para tomar decisiones rápidas, pero que a cambio han tenido mayor dificultad para centrarse, siendo menos introspectivas y con mayores dificultades para perdurar sus posturas en el tiempo.


Para Carr, la “cacofonía de estímulos” proveniente de la Red, ha aumentado “la lectura insustancial, el pensamiento rápido y distraído y el aprendizaje superficial”, en contraste con la era del libro en la que las personas eran anima¬das a ser contemplativas e imaginativas. Para muchos, es una gran ventaja hacer varias cosas a la vez, como les ocurre a los individuos que nacieron en la era digital, pero este estudio plantea que esta característica mata muchas capacidades, como la de la reflexión.


El nudo del asunto

Y es que este tema no sólo ha preocupado a investigadores. Madres incluso ven asombradas cómo sus hijos en ocasiones prefieren estar frente a la pantalla de la computadora, ya no buscando lo necesario para su tarea escolar, sino navegando en sitios que ofrecen música, videos o juegos.

Así lo percibe el profesor de Tecnología e Informática Jesús Aguirre, del Instituto Educativo Maestro Pedro Nel Gómez. Según él, los muy jóvenes son los que menos saben aprovechar bien los beneficios de la Internet.


“Los muchachos tienen la costumbre de ‘copiar’ y ‘pegar’ y traer la tarea, y uno advierte, a la hora de verlos sustentar, que en realidad han hecho una lectura simple; uno como docente se esfuerza por hacerles comprender que en la Red pueden ha¬llar información muy valiosa para su formación, pero hacen caso omiso”, comenta Aguirre, quien añade que para él, el uso de la Internet no entorpece, aunque piensa que los jóvenes, al utilizarla mal, están expuestos a información superflua que no les servirá de nada en el futuro y mucho menos en sus estudios superiores.


Según Carr, si bien la Red es una excepcional herramienta para la investigación y el estudio, este beneficio no es gratuito. Como señaló el teórico de la comunicación Marshall McLuhan en los años sesenta, los medios de comunicación no son canales pasivos de información: éstos suministran la materia para el pensamiento, pero también conforman el proceso del pensamiento.


“Lo que la Red parece estar haciendo es socavar mi capacidad de concentración y contemplación. Mi mente espera ahora captar la información del modo en que la Red la distribuye: en una corriente de partículas en rápido movimiento”, escribió Nicholas Carr en un artículo titulado ‘¿Está Google estupidizándonos?’, publicado en el 2008 en la revista Atlantic.

Lo cierto es que la Internet en los últimos años ha puesto a disposición nuevas herramientas como el video, el podcast y la animación interactiva, haciéndola más dinámica.

El Ministerio de Educación no ha sido ajeno a este elemento y promueve la utilización de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, las TIC, con el propósito de que a través de estos nuevos medios, el estudiante pueda experimentar el conocimiento de una manera que resultaría imposible utilizando fuentes de referencia tradicionales.


Contradictor

Uno de los mayores contradictores de la hipótesis de Nicholas Carr es el vicerrector de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (Unad), Roberto Salazar, estudioso de las teorías de la comunicación.

Según él, es normal que aparezcan investigadores que buscan la manera de ganar popularidad con pensamiento que van en contracorriente a lo que científicamente no está comprobado.


Para explicar este fenómeno, Salazar expone que cada vez que aparece un nuevo medio de comunicación, éste termina siendo estigmatizado. En la época de los griegos, cuando se inventó el alfabeto, los pobladores más tradicionalistas vieron en la escritura una amenaza para su costumbre de transmitir el conocimiento a través de la tradición oral.


Lo mismo pasó con la aparición de la imprenta de Gutenberg. La alta aristocracia y los sacerdotes de la época creyeron que con este reproductor comenzarían a aparecer es¬critos profanos, además de brindar la oportunidad de que muchas más personas pudieran aprender a leer, a escribir y a conocer información que hasta entonces era de unos pocos.


Algo parecido pasó con la televisión. Según Salazar, por mucho tiempo este medio de comunica¬ción fue llamado la “caja atontadora”, porque las familias que tenían un te¬levisor en casa terminaban perdiendo costumbres tan placenteras como salir a caminar o realizar deporte.


“Por supuesto, la Red es una herramienta maravillosa. Entrar a ella no idiotiza, por el contrario te hace más inteligente. Se sabe que allí hay mucha información basura, así que para escoger lo mejor, a la hora de realizar una tarea, tienes que desarrollar conocimiento, en ese sentido, la Internet te desarrolla la capacidad de poseer juicios de valoración. A los niños les motiva la atención, y se acercan a la solución de problemas”, comenta el vicerrector de la Unad.


Para concluir, Salazar hace la aclaración que todo en exceso es malo, estar todos los días frente a un computador por horas enteras no es bueno porque termina por distraer la atención.

“La Internet es sólo una herramienta, la vida también es salir al campo, compartir con los amigos, leer libros, todos esos son verdaderos placeres”, concluye.

Internet en Colombia

A diciembre de 2009, Colombia alcanzó un total de 3.181.431 sus¬criptores fijos y móviles del servicio de acceso a Internet, lo que representa un crecimiento del 45,94% respecto de diciembre de 2008. Este crecimiento se explica por la incorporación de 915.280 nuevos accesos a través de redes móviles durante el año 2009 y por el incremento en 242.810 en las conexiones de acceso fijo, durante todo el año, llegando a los 2.266.151, a diciembre de 2009, lo que representa un incremento del 12%, en este tipo de acceso, respecto del año anterior y un crecimiento del 0,9%, respecto de la medición obtenida a septiembre de 2009.

Publicado: 21 de octubre de 2010, periódico El Observador, Medellín.
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