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Artículo: La diabetes, una enfermedad con sabor agridulce



Los diabéticos hoy no tienen excusa para comer delicioso y de la forma más variada, en ellos queda buscar alternativas bajo la supervisión de un profesional.

Por: Pompilio Peña M.
@pompiliooo

León González tiene claro que los años no esfuman por completo viejos gustos malsanos. Hoy, a sus 71 años, y a pesar de que hace nueve le fue diagnosticado diabetes, aún siente cómo se le moja la boca cuando huele o ve un pastel recubierto de chocolate, o cualquiera de esas delicias que no evitaba comer cuando aún no se había manifestado la enfermedad.

"Hasta hace diez años yo me sentía bien. Luego comenzaron las molestias que yo achaqué a la vejez: orinadera, sed, ansias de comer y estaba comenzando a ver borroso. Cuando estos síntomas fueron muy molestos, consulté a un médico", comenta González, quien fuera profesor de matemáticas.

Clave: las dietas
Lo que León González consideró como un simple chequeo médico, se convirtió en una revisión general de diez días. “Me hicieron exámenes de la sangre, del hígado, los riñones, los pulmones. Entonces me dieron la noticia: tenía diabetes, y eso que me vine a preocupar cuando me hablaron sobre las consecuencias de no cuidarme de ahora en adelante, y cuando me advirtieron que era necesario dejar algunas comidas. Lo primero que me quitaron fueron los duces, el azúcar, y eso me dio muy duro", comenta el profesor.

Hoy por hoy, González se siente un hombre sano y conforme, aunque la rutina de su vida haya cambiado por completo. Camina una hora en la mañana para ejercitarse, y al regresar a casa, de desayuno, bebe un chocolate sin azúcar, come una arepita, una tajada de cuajada y una galleta integral. Ya en la tarde su dieta se reduce a una ensalada de verduras, una tostada, un trozo de carne asada y un yogur. Tiene que comer seis veces al día, y en las fiestas, si lo desea, puede tomarse un “vasito de whisky”.
Según la nutricionista-dietista Alejandra Osorno, "no es fácil que las personas con diabetes puedan cambiar de inmediato sus hábitos alimenticios por unos más sanos".

Según Osorno, en cambio, cuando se detecta la enfermedad, tiene que ser inmediato. El 50 % del tratamiento es alimenticio (una dieta), y la otra mitad tiene que ver con los medicamentos y el ejercicio. "El tratamiento depende del tipo de diabetes y el estado del paciente", afirma la profesional del Hospital Universitario San Vicente de Paúl.

Adiós al azúcar
Fue así como la enfermedad privó en parte al profesor González de uno de sus grandes placeres: el dulce. Si bien en el mercado se ofrecen productos para personas como él, aún siente nostalgia por el tradicional pastel de guayaba y arequipe, el rollo, la rebanada de torta de la fiesta, el azúcar, la miel, la panela, los postres, el helado, el chocolate y el sabor de los licores.

Según cuenta, su enfermedad fue producto de una mala rutina que llevó por muchos años siendo profesor de matemáticas en colegios. Se alimentaba a deshoras y comía lo primero que le llegaba a la mano. “Yo tenía toda la oportunidad de comer bien, pero el trajín en que vivía me ponía a pensar en todo, menos en cuidar mi salud”, afirma.
Sabores dietéticos.

Alternativas alimenticias
Para la ingeniera de alimentos de la Repostería Astor, Verónica Álvarez, los diabéticos no tienen por qué quejarse y pensar que sus comidas se pueden reducir porque ya no pueden comer azúcares.

Según ella, nuestro país cuenta con una gran variedad de frutas, verduras, harinas, cereales, carnes y lácteos con los que se puede preparar todo tipo de comidas con los más variados sabores.

Así mismo, el mercado ofrece mucha variedad de productos a muy bajos precios. “Por ejemplo, Astor, desde hace tres años, viene elaborando galletería, chocolates, tortas; y pronto helados de sabores tan variados como vainilla, mandarina, maracuyá y fresa”.

Para Verónica Álvarez hay que comenzar a educar a las personas diciéndoles que los sabores dietéticos también son una alternativa y que éstos pueden llegar a ser muy buenos.

Así mismo, la dietista Alejandra Osorno hace una aclaración: "Entre el común de la gente ronda la idea de que todos aquellos productos denominados ‘light’ pueden ser consumidos por diabéticos, y eso no es verdad, pues definitivamente algunos no cumplen con las características que se requiere". Por eso recomienda que la persona busque asesoría especializada que lo oriente.
Así las cosas, los diabéticos no tienen excusa a la hora de comer bien y con mucha variedad.

Pero sobre todo, es conciencia de la persona adquirir conocimientos en los sistemas de intercambios de carbohidratos para que tomen independencia en su alimentación y no corran innecesariamente riesgos que puedan afectar su vida.

En la actualidad, León González vive tranquilo, pues ha logrado con éxito controlar la enfermedad, y ha encontrado al¬ternativas deliciosas para olvidarse en gran parte de aquellos bocadillos que alguna vez fueron su punto débil.

Investigaciones
Según una investigación en cabeza de la profesora Clara
Pérez, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional (UN), el 7 por ciento de la población adulta en Colombia tiene diabetes, y aclara que la prevalencia de esta enfermedad, al igual que en América Latina, va en aumento, no sólo en los adultos sino también en los jóvenes.
Así mismo se prevé que para el 2030, 350 millones
de personas en el mundo tendrán la enfermedad, y todo porque la gente no se cuida del sobrepeso, el colesterol y la hipertensión.

Publicado: 10 de agosto de 2010, periódico El Observador, Medellín.
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